Las bodas de invierno son poco habituales en nuestro país, por no decir algo desconocido para la mayoría de nosotros. 

Todos queremos para nuestra boda un día soleado y de temperaturas agradables. Pero si pensamos por un momento en las ventajas que supone casarse en invierno y nos recreamos un poco con las imágenes que encontramos de bodas invernales, es posible que cambiemos de idea y hasta nos lo replanteemos.

Y para nada son bodas menos románticas ni bonitas, los escenarios pueden ser de verdadera película y sin duda van a ser bodas fuera de lo convencional.

En España un alto porcentaje de las bodas se celebran entre marzo y octubre. Es curioso porque en otros lugares con climas mucho más intempestivos las bodas no se concentran de esa manera, el reparto es mucho más lineal a lo largo de todo el año. Pero aquí lo que triunfa es la primavera y el verano.

Ventajas de celebrar una boda en invierno

Puede que algunas ya las conozcáis. Veamos la parte más positiva de casarse cuando más frío hace.

Facilidades para elegir lugar y fecha

Una de las ventajas a tener en cuenta si os casáis en invierno es que, precisamente debido a esta concentración de fechas estivales, no vais a tener ningún problema para escoger el lugar y fecha que más os guste.

Es muy probable que os beneficiéis además de precios más asequibles e incluso que os sorprendan con algún incentivo extra para que escojáis el restaurante en cuestión, pues poco menos que se os sortean.

Escenarios de película diferentes de lo habitual

Tened en cuenta también lo variada que es nuestra geografía y la cantidad de rincones únicos que hay para hacer una celebración de cine. Que sí, que también están ahí esos mismos rincones en verano, pero en invierno todo tiene otro look.

Y aunque os caséis en la ciudad es posible que no haya que hacer muchos kilómetros para encontrar un lugar de cuento en la nieve, o para hacer unas fotos con paisajes de invierno increíbles, con un aspecto totalmente distinto al que tienen en otras épocas del año.

Invitados más libres y receptivos

Otra ventaja que encontramos es que es mucho más fácil que vuestros invitados no tengan ningún otro compromiso para ese día y que estén mucho más receptivos para asistir a una boda.

En temporada alta es habitual estar invitado a varias bodas un mismo verano, lo que hace que no se disfruten igual o que no se pueda asistir a todas.

Vestuario

Muchos estaréis pensando a leer esto, vale, muy bien todo, pero ¿y qué me pongo, con el frío que va a hacer?

Para los chicos no digo mucho, porque no cambia drásticamente la cosa, basta que os abriguéis un poco más o que utilicéis ropa con tejidos propios de invierno, que seguro que vais a estar elegantes y monísimos.

Para las chicas os diré para empezar que un vestido de invierno puede ser de verdad un toque muy singular, un puntazo hablando claro (efecto wow que lo llaman), porque va a ser diferente a lo que solemos ver en bodas.

Hay verdaderas preciosidades y vais a poder jugar con mezclas atrevidas como el de una manga larga delicada y una espalda descubierta, con una elegancia que os vais a encantar a vosotras mismas.

Por otra parte, os diré que tenéis muchísimos complementos para añadir a vuestro vestuario: chaquetas de pelo, abrigos, prendas de punto, las impresionantes capas o los cubre-hombros estilo Gatsby (¡qué bonitos!!) que prefiero que los veáis vosotras mismas a que yo os lo cuente.

No todos los complementos abrigan lo mismo, pero muchos de ellos os protegerán del frío y podréis lucir debajo prácticamente el vestido que queráis.

Romanticismo

Si aún no os he convencido sobre lo chula que puede ser una boda en invierno, os diré que pocas cosas hay más románticas que unas imágenes con tu chico/chica abrazándote bajo unos copos de nieve, compartiendo paraguas o rodeados de un mar de hojas que anuncia la llegada del frío friísimo. No me quiero poner pastelosa, pero bonito es.

Viaje exótico en pleno invierno

Para terminar, os dejo caer una última idea-sugerencia, que no hace falta casarse en invierno para darse cuenta, pero aquí os la dejo. Y es que ¿puede haber algo mejor tras una celebración de boda invernal que escapar de viaje a un destino exótico que se encuentre en otra estación del año?

Os invito a que lo probéis si aún no lo habéis hecho, tanto si os casáis como si no y en cualquier momento de la vida, porque desde mi experiencia os digo que es infinitamente bueno para la salud física y mental.

Se vuelve nuevo, con otro aire, ¡con otra forma de pensar incluso! Pero el tema viajes lo dejo para otro momento, porque tiene muuucho para bloguear y me pierdo.

Consejo: mentalidad abierta

Dicho todo esto, quisiera cerrar este post resaltando lo bueno que es tener la mente abierta a ideas diferentes de lo habitual. 

Os dejo con un poco de inspiración de lo bonito que puede ser el frío y las bodas en invierno.  

Joven pareja de novios en el hielo bodas de invierno
Pareja de novios en la roca bodas de invierno en la naturaleza
Retrato joven novio abrigo gris bodas de invierno
Joven novia en cabaña de madera bodas de invierno
Recién casados bodas de invierno
Pedida de mano en la azotea gran ciudad bodas de invierno
Beso en la nieve bodas de invierno
Beso bajo la nieve bodas de invierno
joven novia bodas de invierno
joven novia bodas de invierno
Pareja camina en la nieve bodas de invierno
Pareja de novios sonríe en la nieve bodas de invierno
Pareja de novios en forfait bodas de invierno
Ceremonia bodas de invierno
Joven pareja beso luces bodas de invierno
Joven pareja novios juntos bodas de invierno
Joven novia con capa bodas de invierno

Créditos de fotografía: Envato Elements (Fot. 1, 2, 3, 16) / Benj Haisch (Fot. 4,5) / Wild Heart Visuals – Nicole Little (Fot. 6,7) / KT Merry (Fot. 8) / Duke Moose (Fot. 9, 10, 11, 12, 13) / Silvertip Resort (Fot. 14) / Elopement Photography (Fot. 15) / Susan Elise Shiebler Photography (Fot. 17)